17 de marzo de 2014

La amistad de Freddie Mercury y Elton John

Más allá de las posturas que cualquiera pueda tener en torno a los homosexuales, lo cierto es que no dejan de ser personas con emociones, creerse la idea de que la homosexualidad es sinónimo de promiscuidad es con todo respeto, una idiotez, a su vez, nadie puede negar la horrible enfermedad que representa el SIDA aunque por ahí haya muchos que se atreven a decir que el SIDA no existe o que se encuentran en contra del uso del condón ya que su mente conspiranoica les hace pensar que el condón es el autentico medio de transmisión de la enfermedad, todo en pro de ayudar a lo que ellos llaman la "Big Pharma" de los Illuminati, sinceramente personas con un endeudamiento neuronal enorme.
Lo cierto es que a la larga todos necesitan tener a personas importantes en su vida y el caso del legendario vocalista de Queen, Freddie Mercury, no fue la excepción, al ser diagnosticado de SIDA en 1980, Freddie siempre tuvo a su lado a un buen amigo que le ofrecería el apoyo moral necesario y que a la fecha, lo recuerda con bastante cariño, Elton John, autor de canciones como I´m Still Standing y Sacrifice, en su libro "The Love Is The Cure" nos deja un fragmento sumamente personal sobre la perdida del que para siempre será una leyenda del rock.




Una historia que llega al corazón.

“Freddie no anunció de forma pública que padecía de SIDA hasta un día antes de su muerte, en 1991. Aunque era muy extravagante arriba del escenario —un hombre explosivo a la par de Bowie y Jagger—era muy tímido fuera de este. Pero Freddie me contó que tenía SIDA luego de ser diagnosticado en 1987. Quedé devastado. Ya había sido testigo de lo que esta enfermedad había causado a muchos de mis otros amigos. Sabía exactamente lo que le esperaba a Freddie. Como él también sabía. Él sabía que la muerte, una agonizante muerte, estaba por venir. Pero Freddie fue increíblemente valiente. Guardó las apariencias, siguió tocando con Queen y permaneció siendo la misma persona divertida, escandalosa y profundamente generosa que siempre fue.

A medida que Freddie empezó a deteriorarse al final de los años 80 e inicios de los 90, era algo casi imposible de soportar. Me partió el corazón ver su luz absolutamente devastada por el SIDA. En el final, su cuerpo estaba cubierto de sarcoma de Kaposi. Estaba casi ciego y tan famélico que ni siquiera podía estar de pie.

Con todo el derecho, Freddie debería haber pasado sus últimos días interesado en nada más que su propio confort. Pero ese no era él. Generoso como ninguno, Freddie realmente vivía para los otros. Freddie murió el día 24 de noviembre de 1991, y semanas después del funeral, yo aún estaba de luto. El día de la Navidad, me enteré de que Freddie me había dejado un testamento final de su altruismo. Yo estaba deprimido cuando un amigo llegó de forma inesperada a mi puerta y me entregó algo envuelto en una funda de almohada. La desenrollé y dentro había una pintura de uno de mis artistas favoritos, del pintor británico Henry Scott Tuke. Y también había una nota de Freddie. Años antes, Freddie y yo habíamos decidido crear apodos el uno para el otro, nuestros álter egos de drag-queen. Yo era Sharon, y él era Melina. La nota de Freddie decía: “Querida Sharon, pensé que te gustaría esto. Con amor, Melina. ¡Feliz Navidad!”.

En aquella época tenía 44 años, pero lloré como un niño. Allí estaba aquel hombre hermoso, muriendo de SIDA e, en sus últimos días, todavía tuvo una manera de encontrar un lindo presente de Navidad para un amigo. Cuan triste sería aquel momento, que muchas veces es lo que pienso cuando me acuerdo de Freddie, porque capturó el carácter de aquel hombre. En la muerte, él me recordó lo que lo hizo tan especial en vida.

Freddie me tocó de una forma que ninguna otra persona jamás consiguió, y su valiente lucha particular contra el SIDA es algo que me inspira hasta hoy. Pero su enfermedad, y me da vergüenza admitirlo, no fue suficiente para estimularme a hacer una mayor acción. Ya protesté contra los líderes político y religiosos que son indiferentes o socavan deliberadamente la lucha contra el SIDA. Ellos se merecen cada pedazo de crítica que estoy dejando en mi camino. Ellos podrían haber hecho mucho más.

Yo podría haber hecho mucho más, también.” 

-Elton John

1 comentario: